Las vecinas y vecinos del casco antiguo de Tudela llevamos más de veinte años esperando la renovación del entorno del Horno de Coscolín. Parecía que nunca la íbamos a ver hecha realidad, pero afortunadamente el Gobierno de Navarra, tras firmar un convenio con el Ayuntamiento de Tudela, la ha sacado adelante, construyendo 24 viviendas de protección oficial, en cuatro edificios nuevos que -junto con otros existentes- dan forma a una nueva plazoleta peatonal de uso público.
Según lo que hemos podido saber, el coste total de la actuación fue estimado inicialmente en alrededor de tres millones de euros y se ha disparado hasta los diez, mientras que el coste de la urbanización de los espacios y la plazoleta exterior, que es lo que debería aportar este Ayuntamiento, ha pasado de menos de 400.000 euros a más de 700.000, aunque el Ayuntamiento no ha querido aumentar su aportación, acordada en 365.000 euros al firmar el convenio.
Con las viviendas a punto de entregarse, nos parece necesario hacer público nuestro agradecimiento a la Consejería de Vivienda del Gobierno de Navarra y a la empresa pública Nasuvinsa, ya que a pesar de tratarse de una actuación en un entorno de acceso muy complicado y con edificaciones en muy mal estado, de la importante subida de los precios de la construcción, de la aparición de restos arqueológicos… han conseguido terminar las obras con un resultado en apariencia muy bueno, atendiendo siempre nuestras consultas y resolviendo las dudas que hemos planteado.
Sin embargo, el Ayuntamiento de Tudela no ha estado a la altura: en un principio se nos ocultó la información de que disponía y después no se han atendido nuestras demandas de cambios en la urbanización de la plaza interior (podían haberlo hecho, al costearla el propio Ayuntamiento) ni han querido aportar financiación para actuar sobre los muros de algunas edificaciones del entorno, que van a necesitar en breve una nueva intervención.
Hay además un aspecto que queremos señalar como preocupante: se trata de que el ascensor de uno de los nuevos edificios de viviendas va a ser a la vez abierto y de uso público, para acceder a la plaza interior desde las zonas más bajas. Y es que, por lo que nos han dicho, el Ayuntamiento no ha querido realizar los trámites necesarios para eliminar el uso público de ese ascensor, uso innecesario y que va a perjudicar de manera significativa a los propietarios de viviendas del edificio afectado.
En resumen: estamos contentos/as, pero hemos constatado falta de implicación y de interés del Ayuntamiento por dejar una urbanización mejor y de más calidad. El caso es que la nueva plaza ha quedado menos hermosa de lo que podía haber sido y con un ascensor de uso público-privado que no va a generar más que problemas. ¡Una pena, y una considerable decepción!
AAVV del Casco Antiguo de Tudela